En los últimos cinco años han fallecido atropelladas en carretera 561 personas, 26 de las cuales se encontraban trabajando como operarios de grúas o de conservación de carreteras en el momento del siniestro. Una cifra preocupante si tenemos en cuenta, además, que ésta no incluye a otros profesionales que también desempeñan su trabajo a pie de carretera, como los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil o los del resto de policías de tráfico locales y autonómicas, y que cada día arriesgan su vida durante su jornada laboral.
Además, en lo que llevamos de año ya han fallecido atropelladas en carretera 30 personas, 8 más que en el mismo periodo de 2024, 2 de las cuales eran trabajadores de la carretera.
Por todo esto, con el objetivo de concienciar a los conductores de que cada día hay personas trabajando en la mejora, seguridad y cuidado de las carreteras, la Dirección General de Tráfico lanza hoy unos videos de concienciación en redes sociales con los que, bajo el hashtag #ProtégelosEnCarretera, pretende alertar de la importancia que tiene que como conductores respetemos las normas para garantizar su seguridad.
En los vídeos podemos ver a una agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y a un gruista contando en primera persona su experiencia como trabajadores a pie de carretera que desempeñan una labor fundamental para que cada día el resto de conductores volvamos a casa sanos y salvos.
Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que trabajan para garantizar la seguridad en nuestras carreteras, arriesgan su vida a diario ya que cualquier despiste de un conductor puede tener consecuencias fatales para ellos. La agente Gutiérrez cuenta cómo es la sensación de vértigo que experimentan cuando un vehículo pasa a escasos centímetros de ellos, por lo que tienen que trabajar permanentemente en alerta y con los cinco sentidos puestos sobre la vía. Para evitarles riesgos innecesarios, el respeto de las normas de tráfico y la plena atención al volante son fundamentales.
Por su parte Jesús García, gruista profesional, explica cómo su trabajo requiere en muchas ocasiones dar la espalda al tráfico para cargar el coche o el camión averiado o siniestrado en su grúa, por lo que no pueden ver al resto de vehículos aproximarse hacia ellos. Son por tanto los conductores los que deben prestar atención a la conducción para poder ver con suficiente antelación los obstáculos que se presentan en carretera y poder tomar medidas como disminuir la velocidad al pasar a su lado o, en la medida de lo posible, cambiarse de carril dejando una distancia de seguridad suficiente entre su vehículo y el trabajador para evitar ponerle en riesgo.